Desde hace ya bastante tiempo me encuentro con mi Club por diferentes sitios. Especialmente los fines de semana nuestro escudo sale fuera de los terrenos de juego en camisetas y chándals, incluso en visto varias bufandas. Niños y algunos adultos pasean con cierto orgullo el color negro de nuestro equipo.Es estupendo y esperanzador pensar que después de largas etapas en el olvido, el Once Caballeros pueda ser la principal seña de identidad de nuestro barrio; de nuestro Temple.
Una vez más un Club de fútbol, aunque sea modesto, pude ser la mejor proyección de un pueblo, aunque también sea pequeño, y darse juntos a conocer más allá de sus fronteras.
Dos palabras con tanta fuerza como Once Caballeros y O Temple deberían ir siempre unidas.
Yo quisiera poner mi grano de arena a esa proyección con este blog y unirme al oficial del Club en esta tarea, del cual he cogido algunos elementos que me gustaban. Estoy seguro que no les importará teniendo en cuenta este objetivo.